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Las conejitas no son negras

De 715 mujeres que posaron para la portada de la edición estadounidense de Playboy durante seis décadas, solo 13 son negras, incluidas la modelo Eugena Washington -protagonista del número de diciembre de 2015- y la hermana de Michael Jackson, Latoya, quien posó dos veces.

En tres ocasiones aparecieron acompañadas de otras modelos, casi siempre rubias. Así que, al final, solo 11 portadas en toda la historia de Playboy tuvieron como protagonista principal a una mujer negra. Eso es el 1.2% de todas las ediciones de la revista, en un país que tiene una población afroamericana de 13%.

Las mujeres negras estuvieron ausentes en la carátula de la revista durante los primeros 16 años de tiraje, hasta enero de 1970, cuando apareció la modelo Jean Bell, acompañada de otras cuatro mujeres blancas. Aunque Bell fue la única cuyo rostro no se mostraba completo. En octubre de 1971 se rompió esa norma, cuando Playboy ofreció como protagonista principal de la portada a la modelo afroamericana Darine Stern, quien entonces tenía 24 años.

Pasaron cuatro años para que una mujer de tez oscura llegara a la portada nuevamente. Esa vez fue el turno para Azizi Johari, de 26 años, que apareció en enero de 1975, acompañada de 11 mujeres blancas. Transcurrió más de una década, antes de que una mujer afrodescendiente volviese a la carátula de la publicación de Hugh Hefner.

Univision Noticias le presentó estos datos a la investigadora Sarah Gervais, especialista en temas de género y deshumanización de la mujer de la Universidad de Nebraska- Lincoln. Ella explicó que la escasa diversidad en los medios de comunicación, incluso más allá de Playboy, no solo afecta la forma en la que las mujeres blancas ven a las negras, sino la manera en como éstas se miran a sí mismas.

“La poca representación de minorías raciales y étnicas puede contribuir a la insatisfacción en estas poblaciones, que puede estar asociado a los esfuerzos por tratar de ajustarse al ideal blanco y delgado, alisándose el cabello y tiñéndolo rubio, por ejemplo”, explicó la especialista. “Impresiona la escasa diversidad racial y étnica en las portadas de Playboy. Pero no estoy sorprendida. Sabemos que en Estados Unidos, así como alrededor del mundo, los ideales de belleza, representado en los medios visuales, sugieren que las mujeres más atractivas son jóvenes, muy delgadas con grandes senos, de piel blanca o clara y frecuentemente rubias. Incluso cuando mujeres de minorías étnicas son mostradas en algunos medios, su piel suele ser aclarada mediante Photoshop”, comentó Gervais.

Con el año 1980 llegó el 80% de las portadas con mujeres negras. La mayoría estadounidenses y solo tres extranjeras: la actriz haitiana Garcelle Beauvair Nilon, la supermodelo británica Naomi Campbell y Denise Matthews-Smith, una modelo canadiense.

“Playboy desarrolla un discurso masculino, adolescente, heterosexual y consumista, para mantener una distancia estratégica tanto con respecto a la estricta moral sexual de la casa suburbana y sus distinciones de género, como con respecto a la defensa feminista de la expansión de las mujeres al espacio público, brillo profesional y una fórmula dirigida a hombres adolescentes de todas las edades. Las clases bajas o afroamericanas, privadas de poder adquisitivo, serán representadas como criminales en potencia, el adolescente blanco de clase media (¡de cualquier edad!) podrá aspirar a convertirse en un auténtico playboy”, escribió el filósofo español Paul. B Preciado en su análisis sobre Playboy: Pornotopía (Anagrama, 2010).

Univision Noticias trató de conversar con algún representante de Playboy para preguntarle sobre este y otros datos, pero su vicepresidenta de Relaciones Públicas, Theresa Hennessey, no contestó los mensajes que se le enviaron.

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De 715 mujeres que posaron para la portada de la edición estadounidense de Playboy durante seis décadas, solo 13 son negras, incluidas la modelo Eugena Washington -protagonista del número de diciembre de 2015- y la hermana de Michael Jackson, Latoya, quien posó dos veces.

En tres ocasiones aparecieron acompañadas de otras modelos, casi siempre rubias. Así que, al final, solo 11 portadas en toda la historia de Playboy tuvieron como protagonista principal a una mujer negra. Eso es el 1.2% de todas las ediciones de la revista, en un país que tiene una población afroamericana de 13%.

Las mujeres negras estuvieron ausentes en la carátula de la revista durante los primeros 16 años de tiraje, hasta enero de 1970, cuando apareció la modelo Jean Bell, acompañada de otras cuatro mujeres blancas. Aunque Bell fue la única cuyo rostro no se mostraba completo. En octubre de 1971 se rompió esa norma, cuando Playboy ofreció como protagonista principal de la portada a la modelo afroamericana Darine Stern, quien entonces tenía 24 años.

Pasaron cuatro años para que una mujer de tez oscura llegara a la portada nuevamente. Esa vez fue el turno para Azizi Johari, de 26 años, que apareció en enero de 1975, acompañada de 11 mujeres blancas. Transcurrió más de una década, antes de que una mujer afrodescendiente volviese a la carátula de la publicación de Hugh Hefner.

Univision Noticias le presentó estos datos a la investigadora Sarah Gervais, especialista en temas de género y deshumanización de la mujer de la Universidad de Nebraska- Lincoln. Ella explicó que la escasa diversidad en los medios de comunicación, incluso más allá de Playboy, no solo afecta la forma en la que las mujeres blancas ven a las negras, sino la manera en como éstas se miran a sí mismas.

“La poca representación de minorías raciales y étnicas puede contribuir a la insatisfacción en estas poblaciones, que puede estar asociado a los esfuerzos por tratar de ajustarse al ideal blanco y delgado, alisándose el cabello y tiñéndolo rubio, por ejemplo”, explicó la especialista. “Impresiona la escasa diversidad racial y étnica en las portadas de Playboy. Pero no estoy sorprendida. Sabemos que en Estados Unidos, así como alrededor del mundo, los ideales de belleza, representado en los medios visuales, sugieren que las mujeres más atractivas son jóvenes, muy delgadas con grandes senos, de piel blanca o clara y frecuentemente rubias. Incluso cuando mujeres de minorías étnicas son mostradas en algunos medios, su piel suele ser aclarada mediante Photoshop”, comentó Gervais.

Con el año 1980 llegó el 80% de las portadas con mujeres negras. La mayoría estadounidenses y solo tres extranjeras: la actriz haitiana Garcelle Beauvair Nilon, la supermodelo británica Naomi Campbell y Denise Matthews-Smith, una modelo canadiense.

“Playboy desarrolla un discurso masculino, adolescente, heterosexual y consumista, para mantener una distancia estratégica tanto con respecto a la estricta moral sexual de la casa suburbana y sus distinciones de género, como con respecto a la defensa feminista de la expansión de las mujeres al espacio público, brillo profesional y una fórmula dirigida a hombres adolescentes de todas las edades. Las clases bajas o afroamericanas, privadas de poder adquisitivo, serán representadas como criminales en potencia, el adolescente blanco de clase media (¡de cualquier edad!) podrá aspirar a convertirse en un auténtico playboy”, escribió el filósofo español Paul. B Preciado en su análisis sobre Playboy: Pornotopía (Anagrama, 2010).

Univision Noticias trató de conversar con algún representante de Playboy para preguntarle sobre este y otros datos, pero su vicepresidenta de Relaciones Públicas, Theresa Hennessey, no contestó los mensajes que se le enviaron.